Es la especialidad médica que se encarga del diagnóstico, tratamiento y prevención de las enfermedades que se ocupan de la anatomía, fisiología y enfermedades del ojo como conjuntivitis, presbicia, cataratas, glaucoma y todas sus complicaciones.
Los niños entre 3 y 5 años deben visitar a un oftalmólogo a una edad temprana para una revisión del estado de salud visual. A partir de los 15 años, en plena adolescencia, se recomienda visitar al oftalmólogo una vez al año. Sin embargo, durante la edad adulta y la vejez, es importante controlar la salud del signo visual periódicamente.
Blefaritis: Este problema visual provoca enrojecimiento, hinchazón, ardor en los párpados y está relacionada con el ojo seco. Ocurre por el exceso de bacterias y grasa que se acumulan en los bordes del párpado.
Conjuntivitis: Se trata de una afección común que sufren niños y adultos. Surge tras inflamarse la conjuntiva, el tejido fino que protege el interior del párpado y el blanco de los ojos.
Cataratas: Esta enfermedad puede atacar uno o dos ojos. Nubla la visión porque afecta al cristalino. En sus comienzos la opacidad es pequeña, pero puede aumentar con el tiempo.
Lentes: Permiten corregir a tiempo las afecciones que perjudican la agudeza visual.
Cirugías: Con el avance de la tecnología han incrementado las cirugías oculares. Las más comunes tratan defectos refractivos como presbicia, astigmatismo, hipermetropía y miopía.
Gotas: Hay una gran cantidad de gotas para los ojos. La más comunes son las lágrimas artificiales que tratan el ojo seco.