Los signos y síntomas más frecuentes en las infecciones vaginales son los flujos vaginales de distintos colores y aspectos que causan mucho picor e irritación, molestias urinarias y/o dolores pélvicos.
Acudir a ginecología es necesario al menos una vez al año en todas las etapas de la vida, y dos veces al año para mujeres en edad reproductiva y aquellas que ya han iniciado una vida sexual. El seguimiento ginecológico es importante para prevenir o descartar alguna enfermedad o infección. Si la paciente presenta síntomas de picor, alteraciones del ciclo menstrual, fuertes dolores menstruales u otras molestias, debe consultar a un ginecólogo lo antes posible.